Hoy pega hablar de lluvia, que vengo empapao en la moto, asi que se me ha ocurrido contaros algunos detalles de como es la vida durante la estación de las lluvias en el Sahel. Con la llegada del agua, la vida da un cambio enorme, es como la llegada de la primavera, el amor flota en el aire (y hasta los cromañones nos volvemos mas cursis), el desierto florece, aparecen los mosquitos, los rebeldes dejan de atacar, etc etc, lo típico, vamos.

Uno de los primeros sintomas de la estacion es la llegada de los pueblos nómadas, como los Tubus del norte del Chad, que van siguiendo las lluvias para sus pastos.

Con el agua aparecen también unos cuantos millones de cucarachas voladoras enormes, (con el asco que me dan las cabronas). Además, las tormentas de arena se vuelven muy frecuentes y es habitual que te pillen fuera de casa. Es muy peligroso conducir dentro de una tormenta así, un buen consejo que yo daría es parar, (y subir la ventanilla, claro).

No sólo nosotros nos volvemos mas verdes con la primavera (y con la edad), también el desierto cambia de color y se vuelve (casi) tan verde como nosotros. Por cierto, pedazo de foto, eh

Fijaros en la diferencia de dos fotografías que tomé de una aldea, una en la estación seca y otra en la de lluvias.

A ver, pal que le cueste o para el que todavia tenga el ordenador en blanco y negro, la foto de arriba (up) es marrón (estación seca) y la de abajo (down) verde (estación lluviosa). Es lo que tiene la naturaleza, que es de una caprichosa…

En cuestón de minutos, cae tal tromba de agua que los wadis que antes estaban secos

se llenan de un gran caudal de agua y vadearlos ya no es tan sencillito. Algunas rutas que se cubrian tan solo en un par de dias, ahora cuesta semanas recorrerlas, si es que llegas. A pesar de que todo el pueblo ayude en los vados por un “módico” sablazo. (o pagas mas de mil euros o esperas dias en la orilla a que se pueda vadear, vamos, que ni mi amigo el de Angola). Por eso allí siempre viajo con mi saco de dormir y un fuet, y con esto al fin del mundo.

La verdad es que a mi me daba bastante apuro vadear estos rios con mi coche, asi que lo que solía hacer era esperar a ver como lo pasaban los demás, como por ejemplo este burro…

y viendo lo fácil que lo cruza el burro, pues como que me quedo mas tranquilo

La verdad es que en aquella ocasión decidí no pasar, pero alguien dentro de los espectadores (y en Africa siempre los hay a miles) supo decir las palabras mágicas que siempre me han metido en lios: el español no tiene co…., y vaya si pasé

Pero vamos, en general la vida se vuelve bastante aburrida, porque desplazarse a cualquier lado es una aventura. Asi que después de un mes de encierro, desesperado sin apenas poder salir, me subí al primer avión que aterrizó por allí, para poder estirar un poquito las piernas.

Lo malo es que en lugar de aterrizar en Ndjamena, aterricé en Kano, uno de los puntos mas peligrosos de Nigeria, pero cómo consegui salir de allí, ya es parte de otra historia.

y por vuestras caras, veo que estais deseando que la cuente, pues nada, nada, la contaré.

Ya tengo decidido cual va a ser mi viaje de este verano antes de irme a Norfolk, si me voy…Voy a regresar al Chad (os he contado ya que viví allí…?), quiero recorrer el Tibesti, el sitio mas increible del mundo, sin duda. Busco voluntarios para acompañarme en esta aventura.

Asi que voy a anunciar la convocatoria al mas puro estilo de Shackleton, uno de mis héroes favoritos:

“Se buscan hombres/mujeres (más de esto ultimo) para viaje peligroso. Precio elevado, calor intenso, largos dias de incomodidades, muchas penalidades, comida escasa, sexo nulo, muchos bichos, peligro constante, y bastantes posibilidades de regresar con vida (esto último es para animar).”

Aun así, el viaje merecerá la pena, creedme.

 Empezaré por mostraros el lago Chad, que teneis que ver antes de que desaparezca, ya que con el cambio climático está en serio peligro y se estima que se secará en unos 20 años. A no ser que los Bardem tomen cartas en el asunto y convoquen una “mani“ para solucionarlo, claro…

Fue descubierto por Clapperton y Denham en 1823 que lo bautizaron con el nombre de Lake Waterloo, aunque sin mucho éxito pues nadie lo llama así. Por aquel entonces pensaron que era el lugar de nacimiento del rio Niger, pero en realidad el único curso de agua que alimenta el lago es el río Chari, que pasa por la capital Ndjamena.

Los habitantes de las islas y orillas del lago son los Boudoumi, que según cuenta Julio verne en “Cinco semanas en globo”, eran piratas muy feroces. No sé, o se han relajado un poco sus costumbres o yo soy un incosnciente y no identifico bien el peligro.

Tambien habitan en sus inmediaciones los Fulani. Como el Chad es poco profundo, es habitual verlos atravesar zonas del lago con sus cebues de cuernos flotadores.

Aqui voy a colocar unas cuantas fotos de los Fulani, porque una imagen vale mas que mil palabras y asi me quedé yo, sin palabras, cuando estuve en el lago Chad por primera vez.

Y solo por la tontería de poder decir que me habia bañado en el lago Chad, entre hipopotamos (aunque no se vean en la foto) y los temibles peces capitane (de cuyas mordeduras no se salvan ni los hipopotamos), me dí un chapuzón. Podria parecer temerario, pero en mi profesión, el miedo no es una opción, ya tu sabes, y aqui está la prueba:

Soy consciente de que con esta foto cae un mito, pero es que no sabia como retocar en el pobrepoint este cuerpoescombro que parece que tengo.

Y como no os quiero dejar por hoy con esta imagen, os voy a dejar con una de esas apariciones que me dejaban noqueado para todo el dia hasta que me tomaba un gin tonic en el “carnivore” de Ndjamena.

Chad - copia

Esto está mucho mejor verdad?

Bueno, pues entonces os dejo por hoy, el próximo dia volaremos a la frontera con Darfur y de ahi subiremos hacia el Ennedi, en el norte. Os va a encantar, lo sé.

 

 

Ésta si que va a ser una entrada rápida, me refiero de blog, porque lo que es entrar en el país, lo dicho, misión imposible.

De Namibia nos teniamos que trasladar a Lubango en el sur de Angola. Ante la imposibilidad de conseguir el visado en la Embajada de Windhoek, decidimos intentarlo por el consulado de Oshakati en la frontera, que parecía mas fácil. (ja!)

!! Qué eficacia la del consul angoleño!!, que actividad, era un verle no parar que agotaba. Que majo era…..me caía mas bien…(el y la madre que lo parió…) .

No fue fácil “convencerle” para que ordenase al funcionario que nos atendiese, ya que el pobre, estresado, no daba abasto con tanto trabajo:

Tan sólo 18 horas después conseguimos que nos hiciera un hueco, a pesar de lo abarrotado de la sala de espera…

La paciencia de Jorge y una “propinilla” a la funcionaria (para que pudiera irse a la pelu) hicieron el resto para acelerar, aún mas si cabe, el proceso. El pobre cónsul seguirá cansado de aquél sobreesfuerzo.

Dos dias de espera después conseguimos el visado, aunque para mi ya era demasiado tarde

Lo demás que puedo contaros de Angola sería un corta pega de wikipedia, asi que lo dejamos para otra ocasión, que la habrá…

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